Siempre que me preguntan cito a mi colega y amiga Isabel Fernández Puebla, terapeuta de la Fundación Quinta, que cuando yo no sabía nada de autismo me dijo que:

Afecta a lo  fundamental del ser humano: a lo social. Les cuesta mirar a los ojos, les cuesta saludar, les cuesta despedirse…

Entre otras cosas, les cuesta también porque les cuesta imitar. Y la imitación es fundamental, casi siempre, para podernos adaptar al medio en el que estamos.

Si le sumamos que las personas con TEA son muy reticentes al cambio, y que les gusta que las cosas se mantengan inmutables, nos encontramos con un combo explosivo, porque esta vida, para las personas con TEA y para las que no, tiene más trampas que la casa de un ninja.

Lo que quiero decir es que si aprendemos que estar contento quiere decir sonreír tímidamente, el día que vayamos a un partido de fútbol y nuestro equipo de tercera regional gane al Real Madrid en un partido de Copa, sonreír tímidamente nos va a hacer estar fuera de lugar: en ese caso toca gritar a voz en cuello, abrazar al desconocido de al lado, agitar una bufanda…

Pero, si nos flipa la pintura del Barroco español y vamos, por fin, al Museo del Prado a ver Las Meninas de Velázquez, no podemos entrar gritando en la sala y abrazar al vigilante. Aquí sí que toca decir bajito: qué maravilla…

 

Si se nos da bien imitar, no tenemos problemas, porque llevamos todos muy dentro el “allá donde fueres, haz lo que vieres”, y haríamos por reaccionar igual que el resto: en un cumpleaños cantaríamos con la tarta, en un concierto aplaudiríamos, en un restaurante le diríamos al chef “esto está delicioso”. Si se nos diera bien imitar. Si no, tenemos un problema, porque además este mundo egoísta tiende a rechazar al diferente.

Jairo Zabala dijo en un concierto a favor de las personas sordas que la gente con alguna discapacidad no es que tenga un camino más largo que recorrer, sino que su camino tiene más curvas. Yo estoy de acuerdo. Y si a una persona con TEA le decimos explícitamente en cada cruce hacia dónde tiene que ir, seguramente estaremos rebajando sus niveles de ansiedad y ayudándola a disfrutar.

En venTEA preparamos para todas las actividades que hacemos una guía que incluye un apartado con las normas de comportamiento claramente explicitadas.

Porque lo que queremos es que las familias con un miembro con TEA puedan acercarse sin miedo al ocio que elijan, el que más les guste, y sin necesidad de recurrir a una entidad de discapacidad que les organice el plan, puedan recurrir a nuestra web y bajarse el material que necesiten.

¿Qué material te gustaría tener?  ¿Dónde quieres ir con tu familia, pero no tienes apoyos para hacerlo? Cuéntanos, que te escuchamos.

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