Sobre Ventea
Hay muchas maneras de estar en el mundo.
En Ventea trabajamos para que los entornos se adapten a las personas neurodivergentes, y no al revés. Ayudamos a organizaciones y espacios culturales a identificar y eliminar barreras para que más personas puedan participar y disfrutar.
No creamos actividades paralelas. Adaptamos las que ya existen.
Nuestra historia
Todo empezó con una pregunta: ¿por qué no nos dejan estar?
Antes de fundar Ventea, Irene Morán acompañaba a personas autistas a disfrutar de su tiempo libre. En la piscina, la biblioteca o el cine, sus maneras de participar a menudo provocaban miradas, comentarios o peticiones de que se marcharan.
En 2017 empezamos a adaptar sesiones de cine. Escuchando a las personas, sus familias y los profesionales, llegaron después los museos, las bibliotecas, la formación y el trabajo con organizaciones.
Equipo
Las personas detrás de Ventea
Irene Morán fundó Ventea y dirige sus proyectos y relaciones con las organizaciones.
Trabajamos junto a profesionales, entidades colaboradoras, personas voluntarias y socias y socios que hacen posible que la asociación llegue mucho más lejos.
Nuestra metodología
Escuchar, adaptar y seguir aprendiendo
Cada espacio y cada persona son diferentes. Por eso partimos de lo que nos cuentan quienes participan y de las barreras que encuentran.
Escuchamos
A las personas y a quienes conocen el entorno.
Identificamos barreras
Observamos qué dificulta la participación.
Adaptamos
Aplicamos cambios en espacios y actividades existentes.
Aprendemos
Recogemos experiencias y contrastamos lo aprendido.
Los apoyos hacen posible participar
Una guía visual, una explicación anticipada o un cambio en el entorno pueden marcar la diferencia. Buscamos soluciones concretas, no una fórmula única.
Transparencia
Lo que hacemos, a la vista
Puedes consultar nuestras memorias de actividad y conocer el trabajo de Ventea.